Parece que el barcelonismo ha abandonado por unos días su tradicional tendencia al pesimismo. La remontada es difícil, más aún tratándose de un rival entrenado por Mourinho, pero la confianza mostrada por el entorno y la gente hacia el equipo es máxima.
Es difícil saber si estamos ante un cambio de tendencia real y de largo recorrido o si se da estrictamente por las especiales circunstancias que lo rodean: se viene de ganarlo todo y la final es en el Bernabéu. Por ello muchos aprietan sin creérselo del todo porque es la forma de poder llegar a Madrid el 22 de mayo.
El fenómeno "remuntada" se está generando primero desde la gente y después desde el club. El papel de las redes sociales es clave y circulan múltiples vídeos motivadores, grupos de facebook, hashtags en twitter o páginas que invitan a confiar plenamente en las posibilidades de los hombres de Guardiola. El club, por su parte, empezó a calentar la vuelta de las semis nada más acabar el partido ante el Xerez con los jugadores enfundándose camisetas al terminar al partido con el lema "Ens hi deixarem la pell" y repartiendo pegatinas con el mismo lema. Además, invitan al socio a llegar al estadio a las 20 para hacer presión desde el mismo calentamiento.
Se está generando esa campaña que tantos envidian desde Barcelona al eterno rival.
Se consiga o no la ansiada remontada, el ambiente que se está generando en Barcelona es algo único. Se pretende que el miércoles el mayor número de gente vista con los colores azulgrana para teñir la ciudad de barcelonismo y confianza; y cada vez son más las banderas del Barça que se ven en los balcones.
Pero volvamos al principio, ¿estamos delante de un cambio de mentalidad?. Lo cierto es que los culés jóvenes no tienen muchos motivos para tener mentalidad derrotista. Desde la llegada de Cruyff como entrenador solo ha habido la laguna (¡pero qué laguna!) de Gaspart y, si se quiere, las ligas perdidas con Rijkaard que hubieran podido repetir lo del Dream Team. El Barça ha conseguido ligas, copas, títulos europeos, remontadas y goles "in extremis" con frecuencia en este periodo que pueden acabar por revertir la situación y dejar atrás el endémico sufrimiento culé.
A pesar de ello, este "realismo", pesimismo, sufrimiento o como se le quiera llamar, forma parte también de la idiosincrasia culé y no creo que se abandone nunca. Es bueno ver que en ocasiones señaladas la masa va a una pero perder la otra parte sería quizás perder también una vertiente del ser del Barça.
Mañana hablaremos un poco más de fútbol.

Yo también me sumo a lo del cambio de mentalidad. Como bien dices, las nuevas generaciones no han conocido los largos periodos de sequía, derrotismo y ilusiones truncada con el paso de las jornadas y temporadas.
ResponEliminaRespecto a lo de mañana un par de cosas: primero que nunca habia visto un ambiente como este. La ciudad, la prensa, la gente etc. solo habla del partido. Muchos periodistas hablan del partido de mañana como el más importante de la historia del camp nou y uno de los mas importantes de la historia del club: se trata de jugar otra final europea, de revindicar un proyecto, un modelo, un ideal. Se trata de poder ganar en el bernabeu, la cuarta, se trata de consagrarse como el mejor equipo de todos los tiempos, de demostrar que este equipo esta preparado para algo más que 6 titulos en una sola temporada.
El ambiente es impresionante...
yo soy de los que lo veo complicado pero...no lo voy a negar...el ambiente se contagia. Ah..y una cosa más: ¿si no creemos en este equipo en quien coño podemos creer entonces?
visca el barça y som-hi!